Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)

 

procesionaria pino


La procesionaria del pino Thaumetopoea pityocampa (Denis y Schiffermüller) es una plaga común en nuestros bosques de pinos. También son hospedantes de nuestros cedros.
Especies de pinos que son susceptibles de ser atacadas son; Pinus nigra (pino laricio), Pinus canariensis (pino canario) , Pinus sylvestris (pino silvestre), Pinus pinaster (pino pinaster), Pinus halepensis (pino carrasco) y Pinus pinea (pino piñonero).

El daño característico que produce es la defoliación que generalmente no mata al árbol pero si lo puede debilitar en gran medida facilitando así el ataque por parte de otros enemigos.
Para combatir a esta plaga es fundamental conocer su ciclo biológico:

Dependiendo de la climatología, a mediados o finales de verano la mariposa de la procesionaria realiza la puesta en las acículas de los pinos. Al cabo de un mes nacen las orugas que se agrupan en los característicos bolsones. En invierno, a la caída del sol, las orugas entran en actividad y comienzan su marcha en busca de comida de una manera alineada. Cuando han terminado de alimentarse o cuando el frío de la noche es considerable las procesionarias vuelven al bolsón. A finales de invierno bajan del pino para enterrarse en el suelo con el fin de transformarse en mariposas. A mediados o finales de verano la mariposa emerge y tras la cópula se produce una nueva puesta.

Las orugas tardan en nacer unos 30-40 días. Inmediatamente después de la eclosión éstas empiezan a alimentarse en el mismo lugar donde emergen, desplazándose posteriormente a otras zonas en las que construyen nidos de seda de forma provisional, manteniendo durante los cinco estadios larvarios un comportamiento gregario.

procesionaria puesta  procesionaria oruga  procesionaria macho  procesionaria hembra

procesionaria crisalidaEn la 5ª fase larvaria las orugas se alimentan activamente, de forma que pueden llegar a comer por completo las acículas del pino en el que se ubica la colonia. Llegado este punto y, al igual que ocurre en estadios anteriores, las colonias descenderían al suelo para buscar otros pinos donde alimentarse. Cuando las condiciones ambientales son favorables las larvas maduras abandonan los pinos y se dirigen en procesión hacia el suelo para enterrarse y crisalidar, La hembra que encabeza la procesión busca las zonas más soleadas, claros y bordes, cuando se trata de zonas frías y templadas, dirigiéndose a lugares más sombreados en el caso de zonas cálidas. La temperatura óptima del emplazamiento del enterramiento es de unos 20 ºC.