desratizacion ratasEl objetivo principal de cualquier desratización se puede expresar como: mantener la población de roedores dentro del umbral de tolerancia según el área de que se trate. Esta definición, no nos dice nada sino identificamos cuál es ese “umbral de tolerancia”, lo que resulta difícil de estandarizar, ya que dependerá de las condiciones ambientales y estructurales de la zona objeto de actuación. Si nos centramos en las condiciones que existen mayoritariamente en nuestro entorno, “un umbral de tolerancia”, sería mantener “controlada” la población de roedores, es decir:

  • Que no se advierta presencia en la vía pública, en zonas privadas, en las industrias... y no tengan implicaciones sanitarias o ambientales.
  • Que no produzcan desperfectos ni pérdidas económicas.

 Consiste en la existencia de un plan de Prevención y Control de roedores (generalmente denominado Plan de Desratización)

Como aproximación general, en ambientes interiores, será de aplicación el criterio “Umbral de Tolerancia cero”, por lo que será necesario un correcto diseño y mantenimiento de las instalaciones para evitar el acceso de roedores.

En cualquier proceso de desratización se deben tomar ciertas medidas, de las cuales dependerá la viabilidad del mismo:

 

Inspección previa

La gestión integral del riesgo asociado a roedores requiere de la recopilación y del análisis de datos previos, como por ejemplo:

  • Entorno inmediato a las instalaciones a tratar (presencia de vertederos, obras, puntos de depósitos de basura...etc.)
  • Edificación;
    • Uso y actividades
    • Planos de la instalación, sistemas de saneamiento, ...etc.
    • Antecedentes de la presencia y control de roedores: programaciones y/o actuaciones previas; registro documental de diagnósticos de situación, incidencias comunicadas, informes ambientales...etc.
    • Plan de limpieza

La inspección es un paso previo muy importante, debe ser realizada de forma metódica, efectiva y contando siempre con la colaboración del cliente, lo que nos servirá para obtener la máxima información sobre las instalaciones.

En la inspección se tratará de observar, el grado de mantenimiento de las instalaciones, haciendo especial atención a grietas, oquedades, hendiduras... que puedan servir de refugio. Además se tendrá muy en cuenta el grado de limpieza e higiene de las mismas. Ya que aumentará la probabilidad de aparición de los mismos. Se establecerán las zonas y puntos críticos a controlar además de determianr los factores ambientales y del entorno que favorezcan su presencia y proliferación.

Se observarán daños estructurales como; roeduras, daños de algún tipo, excrementos... producidos por los roedores.

En la inspección se deben contemplar los siguientes aspectos

Interior de la instalación

  • Reconocimiento del estado de limpieza y gestión de residuos.
  • Existencia o no de elementos para impedir la entrada (protección de puertas y ventanas, oquedades...etc)
  • Condiciones estructurales (falsos techos, arquetas...etc)
  • Almacenamiento de las materias primas y productos elaborados.

 

Reconocimieto del perímetro exterior; identificar cualquier factor que atraiga a los roedores o les de posibilidad de refugio y facilidad de entrada.

  • Presencia de depósitos de basura y otros residuos
  • Estado de limpieza y conservación del alcantarillado exterior.
  • Presencia de plantas o vegetación que sirva de refugio para roedores, solares, obras...etc.
  • Proximidad de cursos de agua.

 

Detección de indicios de infestación: los indicadores más habituales son;

  • La presencia de ejemplares vivos o muertos
  • Excrementos
  • Existencia de materiales roidos
  • Marcas de huellas, madrigueras, sendas de paso...etc.

Todo ello nos permitirá cuantificar la magnitud del problema.

 

Los métodos cualitativos nos permiten evaluar de forma aproximada y subjetiva el grado de infestación. Se determinan tres grados posibles: bajo, medio y alto, en base a los indicios encontrados en las inspecciones visuales y las quejas fundadas de los responsables de las industrias o habitantes de la zona a tratar (proporcionadas por los organismos competentes).

Cuando decimos que una infestación es baja, no existen indicios de actividad de roedores, no se visualizan ejemplares y solo esporádicamente se observan ruidos, roeduras, daños de algún tipo, huellas o excrementos.

Definimos como infestación media aquella en que se observan señales evidentes de infestación, marcas o roeduras, excrementos frescos, señales de actividad nocturna y alguna visualización ocasional.

Una infestación es alta cuando el número de roedores es tan elevado que se visualizan ejemplares incluso de día, no es necesario añadir que en estos casos los desperfectos son cuantiosos.

Los métodos cuantitativos, consisten en la disposición de trampas y sistemas de monitorización basados en cebo alimenticio o placebos, en puntos previamente elegidos.

La utilización temprana de estos métodos nos indicará rápidamente la necesidad de controles alternativos y no agresivos (baja toxicidad).

Si se trata de una inspección de exteriores, además se prestará especial atención a la ubicación de los contenedores de residuos y al estado de  mantenimiento de éstos e intentar localizar las zonas de paso y/o madrigueras de los roedores.

 

Diagnosis

Una buena inspección nos llevará hacia una diagnosis adecuada para el posterior diseño del control de plagas que debemos realizar.

1- En primer lugar nos habrá servido para identificar el tipo de plaga a tratar, mediante observación de restos orgánicos, tipos de mordedura, tipos de desperfectos ocasionados...

Las tres especies de roedores más problemáticos en nuestro entorno son: 

  • El ratón casero o común (Mus musculus).
  • La rata gris o de alcantarilla (Rattus norvergicus)
  • La rata negra (Rattus rattus)

2- Determinar el grado de infestación que se hará en función del número de individuos roedores y del tipo de instalaciones.

 

Medidas de control

Una vez identificada y cuantificada el tipo de plaga se procede a la elección del modo de actuación, aplicando medidas pasivas, físicas, químicas o biológicas, que dependerá en gran medida de la zona a tratar:

a) Medidas de desratización pasivas:

Medidas sobre elementos estructurales; son aquellas que se dirigen a impedir que los roedores penetren, vivan y se reproduzcan en un espacio determinado, son medidasdesratizacion

1- Preventivas en forma de barreras arquitectónicas, se consigue así modificar las condiciones ambientales que los roedores necesitan para desarrollarse.

2- Medidas de optimización de las condiciones higiénico – sanitarias y ambientales; medidas encaminadas a evitar la atracción y alimentación de roedores, por ejemplo:

  • Imperdir el acceso de los roedores a los depósitos de alimentos y agua.
  •  Optimizar la gestión de residuos.
  •  Impedir  pérdidas y encharcamientos de agua, para evitar la proliferación de ratas.

3- Medidas sobre el desarrollo de comportamientos y hábitos saludables;

  • Modificación de hábitos personales inadecuados (generación de residuos, daños a elementos de protección contra plagas…)
  • Impedir la alimentación a animales no controlados (palomas, gatos…)

 

La desratización pasiva se orienta, una vez conocidas las costumbres de los roedores, a impedirles los accesos, de forma que no puedan satisfacer sus necesidades y busquen lugares más propicios para habitar que las viviendas empleadas por los humanos.

El primer factor es la alimentación. Las medidas de desratización pasiva en este caso van dirigidas en dos sentidos, el primero a conseguir el almacenamiento adecuado de alimentos, concentrándolos en pocos lugares cerrados lo mas herméticamente posible, el segundo es la evacuación adecuada de residuos y tratamientos de basuras. Los vertederos de basuras constituyen un auténtico problema ya que reúnen gran cantidad de alimentos para los roedores en zonas de fácil acceso.

El segundo factor a considerar es el agua. Para las ratas es esencial el consumo diario de agua, otro método de lucha ambiental es impedirles el acceso a ésta, cerrando herméticamente las cisternas, controlando las charcas, zonas de agua residual, depuradoras, etc.

El tercer factor es el acceso. Si existen ratas en los núcleos urbanos, ya que cuentan con alimento y agua en abundancia, es imprescindible evitar que penetren en las viviendas, almacenes, fábricas, etc. Existen ciertas condiciones técnicas que deben cumplir los edificios, como son:

      • Sótanos con suelos alquitranados, sin acumulación innecesaria de lugares que puedan servir de refugio a los roedores, sin almacenamiento durante largos periodos de tiempo de objetos y mercancías, realizando limpieza habitualmente.
      • Evitar la existencia o tapar orificios y fisuras en paredes, suelos y techos.
      • Proteger respiraderos con chapas metálicas de malla pequeña. Dotar  a  sumideros de patios de tapas muy pesadas.
      • Revestir la parte inferior de las puertas de placas metálicas de zinc u otro material, disponer chapas metálicas muy ajustadas en tuberías abiertas en los muros.
      • Instalar sanitarios con sifón.
      • Disponer los árboles separados de los edificios evitando apoyar en los muros especies de plantas trepadoras, etc...

 

b)Medidas de control directo:

1. Métodos físicos:sería la utilización de mecanismos físicos de captura, como trampas de adherencia, trampas de captura...etc. las cuales deberán utilizarse allí donde la utilización de productos químicos sea desaconsejable.trampa ratas

 

2. Métodos químicos; biocidas /rodenticidas.

No se trata de eliminar un cierto número de roedores en un tiempo determinado, sino que se trata de mantener durante todo el periodo que se garantice el tratamiento, las instalaciones con niveles mínimos constantes de la no-presencia, es decir, dentro del umbral de tolerancia.