desinsectacion-1El objetivo principal de cualquier tratamiento de desinsectación se puede expresar como: mantener la población de artrópodos dentro del umbral de la tolerancia según el área de que se trate. Esta definición, no nos dice nada sino identificamos cuál es ese “umbral de tolerancia”, lo que resulta difícil de estandarizar, ya que dependerá de las condiciones ambientales y estructurales de la zona objeto de actuación. Si nos centramos en las condiciones que existen mayoritariamente en nuestro entorno, “un umbral de tolerancia”, sería mantener “controlada” la población de insectos, es decir; evitar daños materiales, económicos, higiénico – sanitarios, etc. y asegurar como mantener los mejores niveles de vida en las instalaciones empleando para ello los mejores métodos, productos y medios humanos posibles.

Consiste en la existencia de un plan de Prevención y Control de artrópodos (generalmente denominado Plan de Desinsectación) que combina medidas químicas, biológicas y físicas, en un solo programa unificado con el objeto de controlar y mantener libre las instalaciones de insectos.

En cualquier proceso de desinsectación se deben tomar ciertas medidas, de las cuales dependerá la viabilidad del mismo:

Inspección previa

Debe ser necesario disponer de una información mínima acerca de las instalaciones, por ejemplo:

  • Tipo de actividad desarrollada: nos va a indicar el nivel de tolerancia de la presencia de artrópodos, los criterios mínimos de higiene, estructurales y la naturaleza de los biocidas a aplicar.
  • Uso de las instalaciones: conocer los flujos generales de los procesos de la actividad.
  • Antecedentes / historial de la presencia de artrópodos y los planes de desinsectación llevados cabo nos permitirá optimizar los resultados y evitar posibles resistencias hacia los productos.
  • Factores de riesgo del entorno: proximidad a vertederos, vegetación abundante, agua estancadas....
  • Programas de limpieza y retirada de residuos.

En la inspección se tratará de observar, el grado de mantenimiento de las instalaciones, haciendo especial atención a grietas, oquedades, hendiduras... que puedan servir de refugio. La existencia de o carencia de elementos que que dificulten el acceso (mosquiteras, ...). Además se tendrá muy en cuenta el grado de limpieza e higiene de las mismas.

Es muy importante que en las instalaciones se realice un adecuado control de mercancias y proveedores.

Se utilizarán trampas de captura y monitorización, lo que nos permitirá localizar los puntos y/o focos de infestación. De esta forma conseguimos la Identificación de la plaga a tratar y cuantificación de la magnitud del problema, es decir, mediante métodos cualitativos y/o cuantitativos tratar de determinar la población de insectos a controlar.

Los indicadores más habituales son la presencia de ejemplares vivos o muertos, excrementos, regurgitaciones, ootecas, pupas, telarañas, daños sobre personas y/o materiales…
Los métodos cualitativos nos permiten evaluar de forma aproximada y subjetiva el grado de infestación. Se determinan tres grados posibles: bajo, medio y alto, en base a los indicios encontrados en las inspecciones visuales.

Cuando decimos que una infestación es baja, no existen indicios de actividad de insectos, y solo esporádicamente se visualizan ejemplares.

Definimos como infestación media aquella en que se observan señales evidentes de infestación, señales de actividad nocturna y visualización ocasional.

Una infestación es alta cuando el número de insectos es tan elevado que se visualizan ejemplares incluso de día, no es necesario añadir que en estos casos los daños podrían ser cuantiosos.

Dentro de los métodos cuantitativos, consiste en la disposición de sistemas de monitorización basados en trampas de captura con “feromonas”, en puntos previamente elegidos.

El uso de estos dispositivos además es válido y específico para otro tipo de insectos rastreros y voladores (polillas de los tejidos, del papel,…)

La utilización temprana de las trampas nos indicará rápidamente la necesidad de control alternativa y no agresiva (baja toxicidad).

Diagnosis

Una buena inspección nos llevará hacia una diagnosis adecuada para el posterior diseño del control de plagas que debemos realizar.

En primer lugar nos habrá servido para identificar el tipo de plaga a tratar.

Las especies de insectos más problemáticos en nuestro entorno son:

  • Insectos rastreros; Cucarachas (Blatta orientalis, Blatella germanica, Periplaneta americana), Pececillo de plata (Lepisma sacchrina), Tijeretas (Forficula auricularia), escarabajos, hormigas…
  • Hematófagos; Piojos, chinches, pulgas…
  • Voladores; Moscas, Mosquitos, Polillas, Avispas…

Medidas de control

Una vez cuantificada e identificada el tipo de plaga se procede a la elección del modo de actuación, aplicando medidas pasivas, físicas, químicas o biológicas, que dependerá en gran medida de la zona a tratar:

a) Medidas pasivas, (son las que recomendamos para su aplicación por el personal de las instalaciones)

a. Sobre elementos estructurales y constructivos; para evitar el acceso, refugio y la propagación de las especies a controlar. 

      • Colocación de rejillas en desagües y alcantarillas.
      • Sellado de agujeros de paso de cañerías y desagües con material adecuado.
      • Detectar cualquier orificio o grieta y taponarlos con cemento o cualquier otro material, en caso de que dicho orificio deba ser permeable, se protegerá con una red. 
      • Utilización de mosquiteras 
      • Refuerzo de la zona inferior de las puertas de madera con láminas metálicas.

b. Poda selectiva de ramas en contacto con el edificio. Optimización de las condiciones higiénico – sanitarias y ambientales; eliminación de restos de nutrientes (agua y comida) y atrayentes de la especie a controlar, así como evitar la temperatura y humedad que favorezcan la proliferación (Control de contenedores y recipientes para desechos o residuos).

c. Sobre el desarrollo de comportamientos y hábitos saludables; modificar los comportamientos y hábitos del personal de las instalaciones que puedan favorecer la entrada (Control en la recepción de mercancías por los proveedores y control de mercancías en los almacenes)

b) Medidas de control directo

a. Métodos físicos (Uso de aparatos de emisión de rayos UV para el control de voladores)

b. Métodos biológicos; depredadores, microorganismos patógenos, etc.

Es la utilización de productos que actúan potenciando, inhibiendo o sustituyendo la acción de las hormonas naturales (tales como hormonas juveniles, feromonas o inhibidores de la quitina), bacterias patógenas, parásitos o depredadores para el control de plagas.

Ventajas:

      • Baja toxicidad para el hombre y otros organismos diferentes al organismo diana.
      • Poca toxicidad para fauna acuática y animales superiores
      • Son biodegradables y no persistentes
      • Es difícil que se generen resistencias

Nuestra empresa utiliza:

      • Microorganismos: bacterias (Bacillus thurigensis) que son larvicidas
      • Inhibidores de la quitina: son productos derivados de las benzoilureas, que impiden que se forme la quitina de los insectos, actuando por ingestión, por lo que las larvas no se forman adecuadamente y mueren antes de alcanzar la edad adulta.
      • Análogos de las hormonas juveniles: impiden que la larva se desarrolle hasta la fase adulta, por lo que la población madura, que es la que produce efectos adversos disminuye.
      • Inhibidores de la forma juvenil: provocan una metamorfosis precoz, dando lugar a insectos inmaduros que no se reproducen y mueren pronto.
      • Feromonas: son sustancias segregadas por un individuo que puede ser percibida por otro u otros de la misma especie, en el cual, provoca una reacción específica; atracción sexual, agregación, dispersión, alarma o disuasión.

c. Medidas químicas; se utilizarán como último recurso, en el caso de que las medidas anteriores no sean suficientes. Se seguirán una serie de pautas para conseguir nuestro objetivo final; conseguir la máxima eficacia del tratamiento con el mínimo riesgo para el ambiente interior.

No se trata de eliminar un cierto número de insectos en un momento determinado, sino que tratamos de mantener durante todo el periodo de tiempo en que se garantice el tratamiento, las instalaciones con niveles mínimos constantes de la no- presencia de estos insectos.

En la selección del biocida, se tendrá en cuenta;

  • Eficacia
  • Selectividad para la especie diana
  • Menor toxicidad para las especies no diana y ser humano.desinsectacion-2
  • Técnica de aplicación con menor impacto ambiental, dando prioridad a los tratamientos localizados.

En la determinación del momento y lugar del tratamiento se tendrán en cuenta:

  • Actividad y uso de las instalaciones.
  • Momento de mayor vulnerabilidad de la especie diana.
  • Plazo de seguridad del producto.

Antes de cada actuación, tanto el responsable de las instalaciones como el responsable de la aplicación deben establecer, dentro del ámbito de sus competencias, las medidas higiénico – sanitarias, de seguridad y de protección requeridas antes, durante y después del tratamiento.

Se realizarán aplicaciones con productos adecuados para no afectar el equilibrio ecológico, ambiental y de los materiales. Procediéndose en todos los casos a establecer un programa rotatorio con los distintos productos para evitar adaptación – resistencia de los insectos.