En este Apartado encontrará solución a sus preguntas sobre las avispas, si tiene alguna duda, por favor contactar para conocer más sobre las plagas y tratamientos de las avispas

No. De hecho la gran mayoría de las avispas son parásitos (o más bien parasitoides) o predadoras. Casi todos los insectos considerados plagas en el planeta son presa de una especie de avispa, bien sea como alimento o como anfitrión de sus larvas parasitarias. Esto les confiere un papel determinante en la ecología de sus biotopos, y ha propiciado su empleo en el control biológico de plagas. Las avispas se han considerado tan adeptas a controlar las plagas, que hoy en día, el sector agrícola industrial las despliega de forma generalizada como insecticida ecológico para proteger los cultivos. Además, algunas avispas tienen un papel polinizador que puede llegar a ser muy específico, como en el caso de la higuera, cuyas flores son fertilizadas por la avispa de los higos (Blastophaga psenes).
NO. Las avispas a diferencia de las abejas, pueden picar repetidas veces, antes de morir. Sólo las hembras pueden picar. Tienen aguijones que son en realidad órganos de ovulación modificados.
Si. En el caso de las avispas sociales, picar es un método de defensa. Aquel que tengan la mala suerte de tropezar con un avispero o la audacia de molestarlas se encontrará rápidamente rodeado por el enjambre. Una avispa sociable en peligro emite feromonas que produce en la colonia cercana una señal defensiva induciendo el ataque con sus aguijones.
La supervivencia del avispero va ligado a la temperatura ambiental. Como norma general cada colonia tiene un solo ciclo anual. Lo que si es cierto, es que debido a que las temperaturas en nuestro entorno son cada vez más calidas y la época de invierno es cada vez más reducida, podemos encontrar avispas en la mayor parte del año exceptuando los tres meses de invierno. Como norma general el ciclo de las avispas es el siguiente: Las colonias comienzan de cero cada primavera gracias a las reinas fecundadas el año anterior que fueron capaces de sobrevivir al invierno mediante la hibernación en un lugar cálido. Cuando la reina emerge de su letargo, construye un pequeño nido y cría una camada inicial de hembras obreras. Estas obreras asumen el trabajo de ampliación del nido, construyendo numerosas celdas hexagonales en las que la reina deposita continuamente sus huevos. Al finalizar el verano, toda la colonia (en ocasiones de más de 5.000 avispas), incluida la reina fundadora, mueren a causa del frío invierno. Sólo las reinas recién fecundadas sobreviven al frío para poder así reiniciar el proceso durante la primavera.