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Bienvenidos al Blog de Plagiser

Donde tendrés noticias sobre los insectos, como remediar una plaga y sus remedios caseros. etc.

El objetivo principal de cualquier desratización se puede expresar como: mantener la población de roedores dentro del umbral de tolerancia según el área de que se trate. Esta definición, no nos dice nada sino identificamos cuál es ese “umbral de tolerancia”, lo que resulta difícil de estandarizar, ya que dependerá de las condiciones ambientales y estructurales de la zona objeto de actuación. Si nos centramos en las condiciones que existen mayoritariamente en nuestro entorno, “un umbral de tolerancia”, sería mantener “controlada” la población de roedores, es decir:

  • Que no se advierta presencia en la vía pública, en zonas privadas, en las industrias... y no tengan implicaciones sanitarias o ambientales.
  • Que no produzcan desperfectos ni pérdidas económicas.

Consiste en la existencia de un plan de Prevención y Control de roedores (generalmente denominado Plan de Desratización)

Como aproximación general, en ambientes interiores, será de aplicación el criterio “Umbral de Tolerancia cero”, por lo que será necesario un correcto diseño y mantenimiento de las instalaciones para evitar el acceso de roedores.

En cualquier proceso de desratización se deben tomar ciertas medidas, de las cuales dependerá la viabilidad del mismo:

INSPECCIÓN PREVIA

La gestión integral del riesgo asociado a roedores requiere de la recopilación y del análisis de datos previos, como por ejemplo:

  • Entorno inmediato a las instalaciones a tratar (presencia de vertederos, obras, puntos de depósitos de basura...etc.)
  • Edificación;
    • Uso y actividades
    • Planos de la instalación, sistemas de saneamiento, ...etc.
    • Antecedentes de la presencia y control de roedores: programaciones y/o actuaciones previas; registro documental de diagnósticos de situación, incidencias comunicadas, informes ambientales...etc.
    • Plan de limpieza

La inspección es un paso previo muy importante, debe ser realizada de forma metódica, efectiva y contando siempre con la colaboración del cliente, lo que nos servirá para obtener la máxima información sobre las instalaciones.

En la inspección se tratará de observar, el grado de mantenimiento de las instalaciones, haciendo especial atención a grietas, oquedades, hendiduras... que puedan servir de refugio. Además se tendrá muy en cuenta el grado de limpieza e higiene de las mismas. Ya que aumentará la probabilidad de aparición de los mismos. Se establecerán las zonas y puntos críticos a controlar además de determinar los factores ambientales y del entorno que favorezcan su presencia y proliferación.

Se observarán daños estructurales como; roeduras, daños de algún tipo, excrementos... producidos por los roedores.


En la inspección se deben contemplar los siguientes aspectos

Interior de la instalación
  • Reconocimiento del estado de limpieza y gestión de residuos.
  • Existencia o no de elementos para impedir la entrada (protección de puertas y ventanas, oquedades...etc)
  • Condiciones estructurales (falsos techos, arquetas...etc)
  • Almacenamiento de las materias primas y productos elaborados.
Reconocimieto del perímetro exterior; identificar cualquier factor que atraiga a los roedores o les de posibilidad de refugio y facilidad de entrada.
  • Presencia de depósitos de basura y otros residuos
  • Estado de limpieza y conservación del alcantarillado exterior.
  • Presencia de plantas o vegetación que sirva de refugio para roedores, solares, obras...etc.
  • Proximidad de cursos de agua.
Detección de indicios de infestación; los indicadores más habituales son:
  • La presencia de ejemplares vivos o muertos
  • Excrementos
  • Existencia de materiales roidos
  • Marcas de huellas, madrigueras, sendas de paso...etc.

Todo ello nos permitirá cuantificar la magnitud del problema.

Los métodos cualitativos nos permiten evaluar de forma aproximada y subjetiva el grado de infestación. Se determinan tres grados posibles: bajo, medio y alto, en base a los indicios encontrados en las inspecciones visuales y las quejas fundadas de los responsables de las industrias o habitantes de la zona a tratar (proporcionadas por los organismos competentes).

Cuando decimos que una infestación es baja, no existen indicios de actividad de roedores, no se visualizan ejemplares y solo esporádicamente se observan ruidos, roeduras, daños de algún tipo, huellas o excrementos.

Definimos como infestación media aquella en que se observan señales evidentes de infestación, marcas o roeduras, excrementos frescos, señales de actividad nocturna y alguna visualización ocasional.

Una infestación es alta cuando el número de roedores es tan elevado que se visualizan ejemplares incluso de día, no es necesario añadir que en estos casos los desperfectos son cuantiosos.

Los métodos cuantitativos, consisten en la disposición de trampas y sistemas de monitorización basados en cebo alimenticio o placebos, en puntos previamente elegidos.

La utilización temprana de estos métodos nos indicará rápidamente la necesidad de controles alternativos y no agresivos (baja toxicidad).

Si se trata de una inspección de exteriores, además se prestará especial atención a la ubicación de los contenedores de residuos y al estado de  mantenimiento de éstos e intentar localizar las zonas de paso y/o madrigueras de los roedores.

DIAGNOSIS

Una buena inspección nos llevará hacia una diagnosis adecuada para el posterior diseño del control de plagas que debemos realizar.

1- En primer lugar nos habrá servido para identificar el tipo de plaga a tratar, mediante observación de restos orgánicos, tipos de mordedura, tipos de desperfectos ocasionados...

Las tres especies de roedores más problemáticos en nuestro entorno son: 

  • El ratón casero o común (Mus musculus).
  • La rata gris o de alcantarilla (Rattus norvergicus)
  • La rata negra (Rattus rattus)
2- Determinar el grado de infestación que se hará en función del número de individuos roedores y del tipo de instalaciones.
MEDIDAS DE CONTROL

Una vez identificada y cuantificada el tipo de plaga se procede a la elección del modo de actuación, aplicando medidas pasivas, físicas, químicas o biológicas, que dependerá en gran medida de la zona a tratar:

a) Medidas de desratización pasivas:

Medidas sobre elementos estructurales; son aquellas que se dirigen a impedir que los roedores penetren, vivan y se reproduzcan en un espacio determinado, son medidasdesratizacion

1- Preventivas en forma de barreras arquitectónicas, se consigue así modificar las condiciones ambientales que los roedores necesitan para desarrollarse.

2- Medidas de optimización de las condiciones higiénico – sanitarias y ambientales; medidas encaminadas a evitar la atracción y alimentación de roedores, por ejemplo:

  • Imperdir el acceso de los roedores a los depósitos de alimentos y agua.
  •  Optimizar la gestión de residuos.
  •  Impedir  pérdidas y encharcamientos de agua, para evitar la proliferación de ratas.

3- Medidas sobre el desarrollo de comportamientos y hábitos saludables;

  • Modificación de hábitos personales inadecuados (generación de residuos, daños a elementos de protección contra plagas…)
  • Impedir la alimentación a animales no controlados (palomas, gatos…)

La desratización pasiva se orienta, una vez conocidas las costumbres de los roedores, a impedirles los accesos, de forma que no puedan satisfacer sus necesidades y busquen lugares más propicios para habitar que las viviendas empleadas por los humanos.


El primer factor es la alimentación. Las medidas de desratización pasiva en este caso van dirigidas en dos sentidos, el primero a conseguir el almacenamiento adecuado de alimentos, concentrándolos en pocos lugares cerrados lo mas herméticamente posible, el segundo es la evacuación adecuada de residuos y tratamientos de basuras. Los vertederos de basuras constituyen un auténtico problema ya que reúnen gran cantidad de alimentos para los roedores en zonas de fácil acceso.

El segundo factor a considerar es el agua. Para las ratas es esencial el consumo diario de agua, otro método de lucha ambiental es impedirles el acceso a ésta, cerrando herméticamente las cisternas, controlando las charcas, zonas de agua residual, depuradoras, etc.

El tercer factor es el acceso. Si existen ratas en los núcleos urbanos, ya que cuentan con alimento y agua en abundancia, es imprescindible evitar que penetren en las viviendas, almacenes, fábricas, etc. Existen ciertas condiciones técnicas que deben cumplir los edificios, como son:

    • Sótanos con suelos alquitranados, sin acumulación innecesaria de lugares que puedan servir de refugio a los roedores, sin almacenamiento durante largos periodos de tiempo de objetos y mercancías, realizando limpieza habitualmente.
    • Evitar la existencia o tapar orificios y fisuras en paredes, suelos y techos.
    • Proteger respiraderos con chapas metálicas de malla pequeña. Dotar  a  sumideros de patios de tapas muy pesadas.
    • Revestir la parte inferior de las puertas de placas metálicas de zinc u otro material, disponer chapas metálicas muy ajustadas en tuberías abiertas en los muros.
    • Instalar sanitarios con sifón.
    • Disponer los árboles separados de los edificios evitando apoyar en los muros especies de plantas trepadoras, etc...

b) Medidas de control directo:trampa ratas

1. Métodos físicos:  sería la utilización de mecanismos físicos de captura, como trampas de adherencia, trampas de captura...etc. las cuales deberán utilizarse allí donde la utilización de productos químicos sea desaconsejable.

2. Métodos químicos; biocidas /rodenticidas.

No se trata de eliminar un cierto número de roedores en un tiempo determinado, sino que se trata de mantener durante todo el periodo que se garantice el tratamiento, las instalaciones con niveles mínimos constantes de la no-presencia, es decir, dentro del umbral de tolerancia.


 

bacteria legionella

La Legionella

La Legionella es una bacteria ambiental que vive en aguas superficiales como lagos, ríos, estanques, formando parte de la flora bacteriana. Desde este reservorio natural coloniza los sistemas de abastecimiento de las poblaciones a través de la red de distribución de agua, haciendo que llegue al sistema de agua sanitaria (fría o caliente) y a otros sistemas que requieren agua para su funcionamiento.

La legionella contamina los circuitos artificiales del agua en concentraciones pequeñas, y en función de las condiciones ambientales se multiplican. 

Las condiciones que favorecen la multiplicación de las bacterias son:

  • Temperatura: Se multiplica entre los 20ºC y 45ºC (siendo la temperatura óptima entre 35-37ºC), a partir de los 50ºC no se multiplican, por debajo de 20ºC quedan en estado latente y se destruyen a 70ºC.
  • Estancamiento del agua.- las zonas muertas con una velocidad baja de circulación del agua.
  • La acumulación de nutrientes favorecen su crecimiento, como la presencia de lodos, materia orgánica, materia de corrosión y calcáreos..etc.
  • Depósitos biológicos: la presencia de protozoos, algas, amebas…etc. junto con los nutrientes forman un nicho ecológico idóneo para el desarrollo de la legionella (la biocapa). La legionella tiene capacidad de crecer intracelularmente, por lo que cuando las condiciones ambientales no son favorables, se introduce dentro de otros organismos como amebas, protozoos… como mecanismo de supervivencia, lo que dificulta su destrucción.
  • La presencia de incrustaciones calcáreas, favorecen la supervivencia, al servir de asentamiento defensivo ante las agresiones de los desinfectantes.

Mecanismo de Transmisión

Cuando en la instalación existe un mecanismo que emita el agua en forma de aerosoles, la dispersión en el aire aumenta con la formación de pequeñas gotas de agua, cuando estas gotas son inferiores a 50 micras, quedan suspendidas en el aire más tiempo, pudiendo ser inhaladas por el hombre e infectarlo.

  • No se trasmite por ingestión (beber agua o ingerir alimentos).
  • No se trasmite de persona a persona, ni animales a personas.
  • No se tramite por el vapor de agua.

Las personas más susceptibles son personas inmunodeprimidas, de edad avanzada, embarazadas,…etc.

Prevención y control de la legionella

El R.D. 865/2003 de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico sanitarios para la prevención y control de la legionelosis, junto con el R.D. 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, nos indican las actuaciones a seguir para prevenir la aparición de legionella así como, mantener en perfectas condiciones las instalaciones de agua.

Aplica a TODAS las instalaciones que utilicen agua en su funcionamiento, produzcan aerosoles y se encuentren ubicadas en el interior o exterior de edificios de uso colectivo, instalaciones industriales o medios de transporte que puedan ser susceptibles de convertirse en focos de propagación de la enfermedad, durante su funcionamiento, pruebas de servicio o mantenimiento.

Los sistemas de instalación interior de agua fría (tuberías, depósitos, aljibes,...) y agua caliente sanitaria sin circuito de retorno, están consideradas como instalaciones de MENOR probabilidad de proliferación y dispersión de Legionella. Así como las instalaciones de sistemas contra incendios, fuentes ornamentales, sistemas de riego por aspersión,... (art. 2.2º R.D. 865/2003).

Hay otros sistemas que utilizan agua para su funcionamiento que están considerados como instalaciones de MAYOR probabilidad de proliferación y dispersión de Legionella. Estas son:

  • Torres de refrigeración, Condensadores evaporativos,…
  • Acumuladores de agua caliente con circuito de retorno
  • Piscinas de hidromasaje,…etc.

 Periodicidad de los tratamientos

  • ANUAL; Para las instalaciones de Menor probabilidad de proliferación y dispersión de leginella
  • SEMESTRAL; para las instalaciones de Mayor probabilidad de proliferación y dispersión de legionella

Además hay que tener en cuenta lo especificado en el Anexo 3 apartado B del R.D. 865/2003 nos indica que las instalaciones de agua fría de consumo humano y de agua caliente sanitaria se limpiarán y desinfectarán como mínimo, UNA VEZ AL AÑO, cuando se pongan en marcha la instalación por primera vez, tras una parada superior a un mes, tras una reparación o modificación estructural, cuando una revisión general así lo aconseje y cuando así lo determine la autoridad sanitaria.

Programa de mantenimiento

Todas estas instalaciones deberán disponer de un programa de mantenimiento higiénico - sanitario adecuado a sus características especiales, y como mínimo la limpieza y desinfección será la indicada según el caso. La autoridad sanitaria en caso de riesgo para la salud pública podrá decidir la ampliación de estas medidas (Art. 8. 2. R.D. 865/2003).

En cuanto a la Prevención de Riesgos Laborales se tendrá en cuenta el R.D. 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo y en el R.D. 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo. (Art. 9. R.D. 865/2003).

El Real Decreto 865/2003 de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico – sanitarios para la prevención y control de la legionelosis, divide las instalaciones según la probabilidad de proliferación y dispersión de la bacteria en:

INSTALACIONES CON MAYOR PROBABILIDAD DE PROLIFERACION Y DISPERSIÓN DE LEGIONELLA: Periodicidad mínima de limpieza y desinfección: SEMESTRAL

  • Torres de refrigeración y condensadores evaporativos.legionella-torres-refrigeración
  • Sistemas de agua caliente sanitaria con acumulador y circuito de retorno.
  • Sistemas de agua climatizada con agitación constante y recirculación a través de chorros de alta velocidad o la inyección de aire.
  • Centrales humidificadoras industriales.

INSTALACIONES CON MENOR PROBABILIDAD DE PROLIFERACION Y DISPERSIÓN DE LEGIONELLA: Periodicidad mínima de limpieza y desinfección: ANUAL

  • Sistemas de instalación interior de agua fría de consumo humano (tuberías, depósitos aljibes) cisternas o depósitos móviles y agua caliente sanitaria sin circuito de retorno.
  • Equipos de enfriamiento evaporativo que pulvericen agua, no incluidos en apartado anterior.legionella-bacteria-y-ducha
  • Humectadores.
  • Fuentes ornamentales.
  • Sistemas de riego por aspersión en el medio urbano.
  • Sistemas de agua contra incendios.
  • Elementos de refrigeración por aerosolización al aire libre.
  • Otros aparatos que acumulen agua y puedan producir aerosoles.

INSTALACIONES DE RIESGO EN TERAPIA RESPIRATORIA

  • Equipos de terapia respiratoria.
  • Respiradores.
  • Nebulizadores.
  • Otros.

RESPONSABILIDADES DE LOS TITULARES DE LAS INSTALACIONES

Los titulares de las instalaciones serán responsables del cumplimiento de la normativa vigente, con el fin de que no represente un riesgo para la salud, Y deberá realizar:

  • Un programa de mantenimiento periódico de las instalaciones.
  • Las mejoras estructurales y funcionales de las instalaciones que sean necesarias.
  • El control microbiológico y físico-químico del agua.

La contratación de un servicio de mantenimiento externo, no exime al titular de la instalación, de su responsabilidad.

Dentro de los Sistemas de instalación interior de agua fría de consumo humano (tuberías, depósitos aljibes) cisternas o depósitos móviles y agua caliente sanitaria sin circuito de retorno, englobamos a la mayoría de las instalaciones:

  • Comunidades de Propietarios (aljibes, depósitos,… de Agua potable)
  • Instalaciones de uso público o privado con personal trabajando en ellas, que puedan tener:
    • Aljibes o depósitos
    • Calentadores de agua (Termos eléctricos o de gas)
    • Acumuladores de agua caliente
    • Red de distribución de agua fría y/o caliente
    • Puntos terminales (grifos y duchas)
    • Depósito contra incendios

Para poder realizar una valoración del coste de los tratamientos de limpieza y desinfección debemos conocer al menos:legislacion legionella

  • Capacidad del aljibe o depósitos (m3), y además si tienen posibilidad de desagüe o hay que sacar el agua con Bomba, y en este caso hay que tener en cuenta dónde está situado el desagüe/ arqueta más próxima, para prever los metros de manguera que harán falta. Así mismo se preguntará por el enchufe más próximo. (Muy importante intentar que consuman el agua para evitar el tiempo de espera del desagüe).
  • En el caso de termos, saber el número y si tienen depósito de acumulación capacidad. (valorar si se puede hacer desinfección térmica o química con cloro).
    • En el caso de realizar desinfección térmica, se eleva la temperatura del calentador hasta alcanzar un mínimo de 70ºC, para que alcance un mínimo de 60ºC en los grifos. Si no se asegura esta temperatura la desinfección tiene que ser química
    • Para la desinfección química con cloro, se desconectarán los calentadores. Deben estar con agua fría, en el momento de la hipercloración ya que el cloro es corrosivo y aumenta esta característica con la temperatura.
  • Acumuladores, debemos conocer Nº y Capacidad (muy importante saber si tienen circuito de retorno). Normalmente se hace desinfección térmica o química (en este caso ocurre lo mismo que con los calentadores), pero si quieren hacer limpieza del interior, la apertura de la boca de hombre la debe hacer al cliente, ya que a veces la tapa pierde permeabilidad y se tiene que sustituir la goma de la boca de hombre.
  • Red de distribución del agua fría: se realiza hipercloración, consiste en aumentar la concentración de cloro a 20-30 ppm durante 3 o 2 horas respectivamente.
    • Se puede hacer a través del aljibe, se indicará que el agua del aljibe estará a 1/3 de su capacidad para evitar tirar el agua.
    • Pero si una instalación no tiene aljibe, se tiene que instalar una válvula de retención a la entrada del agua (justo después del contador y de la llave de paso general) para poder inyectar el cloro directamente a la tubería. Normalmente la instalación de la válvula la hacen ellos.
  • Red de distribución de agua caliente: se realizará desinfección térmica o química con cloro.
    • Desinfección térmica: si alcanza la temperatura de 70ºC en calentadores y/o Acumuladores y de 60ºC en grifos y duchas
    • Desinfección química con cloro (hipercloración): Se haría a la vez que la hipercloración del agua fría, para ello los calentadores y/o acumuladores deben estar desconectados y vacíos para evitar las esperas innecesarias.
  • Puntos terminales (grifos y duchas): debemos conocer el número de puntos terminales aproximados, ya que así nos hacemos una idea del tiempo que emplearemos en la limpieza. Para limpiarlos se desmontan los filtros de los grifos y de las duchas, se desincrustan y /o desinfectan y se vuelven a montar.
  • Depósito contra incendios: Debemos conocer la capacidad. En este caso se puede solo hiperclorar el agua del depósito (consiste en aumentar la concentración de cloro a 20-30 ppm) para asegurar que mueren las bacterias y no es necesario tirar el agua. Pero si hay que limpiarlo se debe presupuestar como un aljibe.

 

 

 

 

 

SISTEMA DE GESTIÓN DE LA CALIDAD AMBIENTAL EN EDIFICIOS DE USO PÚBLICO

La contaminación de los ambientes interiores de los edificios es responsable directa de gran número de molestias y enfermedades que afectan a las personas, desde una simple fatiga o molestia, hasta síntomas compatibles con alergias, infecciones e incluso cáncer.

El diseño y construcción de los edificios cada vez más enfocado a un ahorro energético, tiene como consecuencia la hermeticidad de los espacios, al limitarse las posibilidades de ventilación natural y, por tanto del reciclaje del aire interior. La gran variedad de materiales de construcción, recubrimientos, aislamientos y elementos decorativos que acompañan a estos edificios pueden originar contaminantes en el ambiente interior. También hay que tener en cuenta el mobiliario, equipamiento y las operaciones realizadas en los diferentes planes de autocontrol implementados (agua de consumo humano, sistemas de climatización, torres de refrigeración, limpieza y desinfección, aplicación de biocidas y desinfectantes.

Ejemplo de ambientes interiores: recintos, edificios e instalaciones urbanas donde se acumulen personas (guarderías, polideportivos, residencias de ancianos, bibliotecas,… a excepción de aquellos lugares donde se desarrollen actividades industriales.

La reciente promulgación de instrumentos reguladores como el Código Técnico de la Edificación, el Reglamento de Instalaciones Térmicas y el Reglamento relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH), ha supuesto un paso importante en la mejora de la gestión de la calidad del ambiente interior. Por este motivo, la disponibilidad de sistemas de gestión integrada de la calidad del ambiente interior en el ámbito de los edificios de uso público supone una herramienta para la implantación de los procedimientos necesarios para la prevención y el control de los riesgos sanitario – ambientales (calidad del aire interior, agua potable, legionella, seguridad química, piscinas,…) asociados al interior de los edificios. Se trata de la promoción de ambientes saludables, mediante procedimientos de gestión, auditorias y planes de autocontrol durante el diseño, mantenimiento y control de la vida del edificio.

Requisitos Básicos

Está dirigido para identificar aquellos factores con incidencia en la calidad ambiental. Lo primero que se realiza es una recolección de quejas y problemas anteriores o anomalías que estén condicionando la calidad ambiental. Además del apoyo documental e información que aporten los afectados, se deberá realizar una toma de muestras para determinar la concentración de contaminantes presentes. Según los resultados obtenidos se diseñarán las medidas de vigilancia y correctoras, que garanticen un entorno saludable. Puede ser necesario que se realice una segunda determinación para evaluar los resultados obtenidos, o después de haber implantado las medidas oportunas, si no existe una evidencia clara de mejoría de la situación ambiental.

Diseño de un Sistema de Gestión de la Calidad de Ambiente Interior (SGCAI)

El Sistema de gestión de la Calidad dEl Sistema de Gestión de la Calidad del Ambiente Interior (SGCAI) es un instrumento de gestión dinámico, ya que los puntos críticos que pudieran requerir de medidas preventivas y controles periódicos, en un momento determinado puedan estar controlados mediante unas buenas prácticas de higiene y limpieza; lo que implica la modificación de las actuaciones de los planes, ya sea introduciendo nuevas medidas o descartando otras.

Los Planes que deben integrar el SGCAI son:

• Plan de Prevención y Control de la Calidad del Aire Interior (PCCAI)

• Plan de Reformas y Remodelaciones

• Plan de Mantenimiento

• Plan de Limpieza y Desinfección

• Plan de Control Integrado de Plagas

• Plan de Autocontrol de Agua de consumo humano

• Plan de Autocontrol de Legionelosis

El Sistema de gestión de la Calidad del Ambiente Interior (SGCAI), básicamente es de aplicación de forma general en todas las instalaciones, entornos y edificios, incluidos los residenciales y urbanizaciones, excepto en viviendas, cuyo objetivo es prevenir los problemas de calidad ambiental y mantenerlos en óptimas condiciones higiénico-sanitarias; no sólo va dirigido a entornos donde ya existen problemas de calidad constatados por quejas y/o afecciones de salud de los usuarios, sino también al resto de edificios como una herramienta de prevención de riesgos a aplicar en el funcionamiento rutinario de éstos.

El SGCAI se desarrolla en 3 niveles de actuación estructurados en:

• Diagnóstico de situación

• Medidas de actuación: Vigilancia y Control.

• Evaluación.

En cada fase se tendrán en consideración los siguientes puntos:

1. Realizar un Análisis de Peligros

2. Determinar los Puntos de Control Crítico (PCC)

3. Establecer los límites críticos para cada PCC

4. Establecer un sistema de vigilancia para el control de los PCC

5. Establecer medidas correctoras cuando el sistema de vigilancia indica que un PCC no está controlado

6. Establecer los procedimientos de verificación para confirmar que el Plan funciona correctamente

7. Establecer un sistema de documentación y registros

Realizar un Análisis de Peligros

Se entiende por peligro, todo aquello que puede producir daño o un deterioro en la calidad de vida de las personas.

Por riesgo entendemos la probabilidad de que se materialice de forma efectiva cierto peligro o la probabilidad de que se produzca un daño determinado.

El análisis de peligros consistirá en la recopilación y evaluación de información sobre los factores o elementos (mobiliario, materiales y diseño de las conducciones de agua, moquetas, material aislante, etc.) y condiciones (temperatura, humedad…) para valorar la posibilidad de que se produzca un riesgo y determinar su gravedad.

Determinar los Puntos de Control Crítico (PCC)

Consideramos como Punto de Control Crítico al procedimiento, etapa, elemento o instalación que puede ser controlado aplicando una medida de control para prevenir, eliminar o reducir a niveles aceptables un peligro.

Establecer los límites críticos para cada PCC

El límite crítico es el valor que debe ser vigilado, establece la frontera entre lo aceptable y lo inaceptable.

Establecer un sistema de vigilancia para el control de los PCC

El sistema de vigilancia comprende la secuencia planificada en el tiempo de las observaciones o medidas de parámetros de control para que no se superen los límites críticos establecidos. Puede ser un sistema de vigilancia continua (equipos automáticos para control de temperatura, tiempo, emisiones…) o vigilancia discontinua (por ejemplo examen visual, muestreos).

Debe estar perfectamente documentado y descrito el procedimiento de vigilancia: qué se va a vigilar, quién es el responsable de la misma, cómo se realiza la vigilancia, cuándo y con qué frecuencia, y dónde se registran los datos obtenidos.

Establecer medidas correctoras cuando el sistema de vigilancia indica que un PCC no está controlado

Una medida correctora es la acción que debe tomarse cuando los resultados de la vigilancia en un PCC indican que ese punto no está controlado, porque existen desviaciones del límite crítico en ese punto.

Establecer los procedimientos de evaluación para confirmar que el sistema funciona correctamente

La evaluación consiste en comprobar que el Sistema funciona eficazmente y que las medidas de control se realizan correctamente.

Establecer un procedimiento de documentación y registros

Es necesario disponer de la documentación que desarrolla el plan: procedimientos, instrucciones de trabajo, esquemas de instalaciones…

Los registros podrán estar en diferentes soportes: papel, CD, programa informático…

 

DIAGNÓSTICO DE SITUACIÓN

Identificación de todos los aspectos del edificio que interaccionan con la calidad ambiental interior. Se considerará:

• ¿Qué características estructurales del edificio pueden influir en la calidad ambiental?

• ¿Qué características de las actividades desempeñadas en el edificio pueden influir en la calidad ambiental?

• ¿Qué características de los ocupantes o usuarios del edificio puede influir en la calidad ambiental?

• ¿Cuáles son los posibles focos contaminantes?

• ¿Qué problemas o quejas existen asociados al edificio?

• ¿Se han detectado problemas ambientales con anterioridad? ¿Qué medidas fueron adoptadas?

• ¿Qué se ha medido y resultados obtenidos?

 

PRIMERA FASE. RECOGIDA DE INFORMACIÓN.

Solicitud de información al responsable.

Libro del edificio, antigüedad, planos, esquemas de instalaciones, memorias técnicas descriptivas, deficiencias, registro de quejas, incidencias y otros como, los planes integrantes del SGCAI, gestión de residuos, entorno exterior, proximidad de actividades industriales…

Flujo de personas y materias (materia prima o productos recepcionados y residuos generados).

  • Ubicación del edificio.
    • La calidad del aire exterior de la zona. El nuevo Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), de hecho, incorpora el concepto de ODA-IDA (Outdoor Air e Indoor Air) calidad de aire exterior e interior, y obliga a disponer de equipamiento específico de purificación para tratar el aire exterior y obtener un aire interior de buena calidad sí el entorno está muy contaminado.
    • El nivel de ruido. El nuevo Código Técnico de la Edificación, obliga a disponer de cerramientos de altas prestaciones frente al ruido si los edificios se ubican en zonas con elevado nivel de ruido exterior.
    • La orientación y las condiciones climatológicas. Puede afectar al confort térmico.
    • Usos anteriores del solar. Verificar antecedentes del suelo (contaminación anterior,…).
    • Actividades desarrolladas en el área de influencia. Industrias, vertederos, focos de contaminación en el entorno.
  • Usos, actividades y distribución del edificio. El uso y distribución del edificio previstos en el proyecto, pueden verse modificados y surgir problemas de CAI.
  • Materiales de construcción. La entrada en vigor del Reglamento Nº 1907/2006 (CE) relativo al registro, evaluación y autorización de productos químicos (REACH), ha supuesto la imposición de amplias exigencias sobre los productos químicos y materias o materiales que los contengan.
  • Instalaciones e infraestructuras del edificio.
    • Instalaciones de acondicionamiento de aire. Confort termo – higrométrico, ventilación, contaminantes ambientales, evacuación de humos y gases,…
    • Instalaciones de agua.
      • Instalaciones que transfieren agua al aire como acondicionadores evaporativos, humectadores, torres de enfriamiento y condensadores evaporativos.
      •  Pueden provocar el contagio de microorganismos contaminados, algunos tan peligrosos como Legionella pneumophila. Cuyos síntomas se manifestarán de forma evidente.
      • Instalaciones de tratamiento, almacenamiento y transporte de agua de abastecimiento humano: red de suministro de agua potable, agua sanitaria y riego. Suponen un riesgo cuando no cumplen los estándares de calidad y pueden contaminar otras instalaciones por fugas o derrames. Además de poder actuar como reservorios de Legionella spp y afectar a duchas y aspersores.
    • Instalaciones de recogida de residuos urbanos y aguas residuales. Instalaciones de saneamiento (desagües, alcantarillado y vertidos); basuras (conductos de descarga y/o salas de almacenamiento de residuos urbanos). Riesgo: fuente de malos olores, artrópodos, roedores, etc; además los bajantes pueden originar humedades.
    • Depósitos de combustibles. Riesgo: contaminación por compuestos volátiles durante la recarga, limpieza, o por derrames y/o fugas.
    • Instalaciones de transporte vertical y comunicación entre plantas. Riesgo: ascensores y tiros de escalera pueden servir como vías de migración de contaminantes y organismos biológicos desde garajes, almacenes, etc, hacia zonas ocupadas.
    • Instalaciones de electricidad y telecomunicaciones. Casi todos los edificios cuentan con instalaciones de radiodifusión y televisión (canalizaciones, arquetas, registros) y equipos (antenas, repartidores, amplificadores…). Riesgo: pueden generar campos eléctricos y electromagnéticos.
    • El alumbrado interior debe favorecer el confort visual evitando reflejos y deslumbramientos.
    • Las instalaciones de informática y telecomunicación además de la posible creación de campos electromagnéticos, son fuente de cargas térmicas y compuestos orgánicos volátiles (COV).
    • Zonas de aparcamiento. Foco potencial de contaminación por emisión de partículas y gases de combustión, así como de artrópodos y roedores.   
    • Almacenes y salas de usos especiales (Almacenes de productos, especialmente de productos químicos, o zonas como talleres de mantenimiento, zona de reprografía, cocinas, salas de comedores colectivos, salas de fumadores). Riesgo: fuente potenciales de contaminación, por lo que deben mantenerse en depresión, si fuera necesario con tratamiento de aire específicos.
  • Otros: Mantenimiento del edificio. Reformas y remodelaciones. El inadecuado mantenimiento “higiénico sanitarios” puede conducir a diferentes tipos de problemas de calidad ambiental, por ensuciamiento y deterioro de las superficies e instalaciones.

Las actividades de reforma y remodelación pueden generar elevadas concentraciones de partículas, dispersión de hongos, emisión de COV, etc. Lo que hace importante una correcta planificación y evitar los efectos adversos de la contaminación cruzada.

 

SEGUNDA FASE. ANÁLISIS DE PELIGROS.

Se debe comparar el uso y el funcionamiento actual del edificio con el diseño y uso previsto en la planta original, para ver si se ajusta al proyecto inicial o si requieren medidas correctoras puntuales. Esta información se completa con el resto de datos de relevancia ambiental obtenidos, como:

 

  • Materiales susceptibles de emisión de radón, formaldehído y otros COVs…
  • Actividad o número de empleados y aforos en edificios públicos, así como la modificación del espacio planificado inicialmente.
  • Localización de fotocopiadoras, impresoras, en relación con el sistema de extracción de aire; generación de ozono (desinfección por ozono); polvo debido a la utilización de importantes cantidades de papel.
  • Localización de las tomas de aire exterior, teniendo en cuenta la existencia de torres de refrigeración, sistemas de extractores de garajes, cocinas,…
  • Infiltraciones de aire procedentes de garajes, restaurantes, cocinas… del mismo edificio o de otros de su entorno.
  • Sistemas de climatización y ventilación: aportes de aire, renovación, recirculación, humidificación, filtros, limpieza…
  • Olores. Existencia e identificación de fuentes.
  • Nivel de limpieza y desinfección (alfombras, moquetas, muebles, etc.).
  • Utilización de productos químicos: tratamientos de control de plagas, jardinería, ambientadores…
  • Presencia de mohos, humedades, escapes de agua.
  • Obras y reformas realizadas y medidas de protección utilizadas.
  • Malas prácticas y usos inadecuados de las instalaciones y productos.

Mediante este proceso se han identificados todos los aspectos y elementos que influencia en la calidad del ambiente interior, suponiendo un peligro potencial. A partir de aquí, se seleccionan los que realmente sean significativos para su posterior valoración mediante la toma de muestras.

Esta selección se realiza en base a unos criterios de decisión como son la ocurrencia y la gravedad de las consecuencias; se evalúa la importancia del peligro clasificándolo en COMPATIBLE (C), MODERADO (M), GRAVE (G) y MUY GRAVE (MG).

Para asignar valores a la probabilidad de que ocurra un peligro se utilizará como referencia los valores:

  • NULA. Prácticamente imposible, el daño no ocurre nunca.
  • BAJA. Remotamente posible, ocurre raras veces.
  • MEDIA. Bastante posible. Si no ha ocurrido antes es fácil que suceda.
  • ALTA. Completamente posible. Ocurre siempre o casi siempre. Para asignar valores a la probabilidad de que ocurra un peligro se utilizará como referencia los valores:

Para asignar valores a la gravedad de las consecuencias se asigna el daño más probable que podría ocurrir si se materializase el riesgo detectado. La gravedad de los efectos producidos será:

  • BAJA. Cuando no tenga afecciones importantes de los usuarios o se produzcan afecciones leves (daños superficiales, como pequeños cortes y magulladuras, irritación de ojos, mucosas, molestias, dolor de cabeza, disconfort. Lesiones previsiblemente sin cusa de baja.
  • MEDIA. Efectos considerables para la salud como quemaduras, fracturas, conmociones, torceduras importantes, lesiones múltiples, dermatitis, sordera, asma, trastornos músculo – esqueléticos, enfermedades infecciosas agudas, intoxicaciones no mortales, enfermedades que llevan a incapacidades menores o lesiones con baja superior a 10 días.
  • ALTA. Entrañan daños graves que requieren de actuaciones inmediatas. Enfermedades crónicas, intoxicaciones mortales, cáncer, lesiones muy graves o mortales.

Una vez calificado un peligro por su grado de riesgo, se valorará si es necesario adoptar medidas preventivas para evitarlo o reducirlo, y asignar la prioridad de implantación de esas medidas.

Para establecer los PCC se consideran aquellos que requieren de medidas de control para proceder a su valoración. Si un PCC establecido originalmente, una vez adoptadas las medidas establecidas para su control pasa a catalogarse como compatible, dejando de ser un PCC.

 

TERCERA FASE. INSPECCIÓN Y TOMA DE MUESTRAS.

Estrategia de muestreo.

Salvo aquellos casos en los que exista un marco normativo donde se contemple la planificación del muestreo (Legionella, agua de consumo humano, piscinas, etc.), es necesario establecer donde medir y el número representativo de muestras a realizar. Debe considerarse “cuándo y cómo” se mide: condiciones del edificio en ese momento (ocupación, hora, método, duración y frecuencia del muestreo).

Los parámetros a analizar incluirán unos mínimos, que de forma general, están relacionados con la calidad ambiental, como son:

 

  • Temperatura y humedad relativa.
  • Dióxido de carbono.
  • Monóxido de carbono.
  • Partículas en suspensión (PM10).
  • Bacterias y hongos en suspensión.

 

Parámetros analíticos reglamentarios incluidos en los Planes del SGCAI.

 

CUARTA FASE. VALORACIÓN DE RESULTADOS E INFORME FINAL.

Cada PCC debe de disponer de un valor de comparación, para indicar si es conforme o no; pueden ser requisitos legales o bien recomendaciones aplicables en cada caso de organismos reconocidos en la materia. A partir de ellos se establece el límite crítico.

Al final de esta fase se emitirá un diagnóstico de la calidad ambiental en interiores en el edificio objeto de estudio. El diagnóstico permite calificar la CAI actual del edificio y se expresará como “Edificio con Calidad Ambiental en Interiores Aceptable” cuando los resultados obtenidos sean satisfactorios o conformes a los valores límite, o “Inaceptable” cuando no lo sean. Cuando el resultado es inaceptable, supone que en el PCC no son suficientes las medidas de control y es necesario realizar Acciones Correctoras, que se valorarán por la gravedad de sus efectos en moderados, graves o muy graves. La aplicación de medidas correctoras requiere una segunda determinación para valorar los resultados obtenidos y la eficacia de las medidas implantadas.

El Diagnóstico de Situación de la Calidad Ambiental Interior quedará plasmado en un documento que incluirá:

  1. Ficha técnica del edificio:
    1. Localización del edificio, uso y antigüedad.
    2. Ocupación estimada promedio y máxima (a ser posible por recintos).
    3. Materiales y recubrimientos en suelos, paredes y techo cuando tengan repercusión en la calidad ambiental.
    4. En el caso de oficinas, superficie por persona y volumen de aire por persona (promedio y mínimo).
    5. Reformas o remodelaciones durante los últimos años. Materiales y productos utilizados.
    6. Condiciones higiénico – sanitarias del edificio y hábitos higiénicos de sus ocupantes. Procedimientos de limpieza (método, frecuencia, productos empleados).
    7. Ventilación: Tipo de ventilación (natural, mecánica, mixta) y sistema de extracción y purificación del aire (filtros). Localización de la toma de aire, recirculación, sistemas de enfriamiento y/o humidificación.
    8. Renovaciones: aporte de aire exterior y aportes promedio y mínimo por persona (litros/segundo por persona) y su cálculo (estimado y medido).
  1. Resultados del Análisis de Peligros.
    1. Parámetros analizados y justificación.
    2. Resultados analíticos obtenidos y criterios de calidad considerados.
    3. Medidas preventivas y Acciones correctoras propuestas.

 

MEDIDAS DE ACTUACIÓN: VIGILANCIA Y CONTROL

A partir del Diagnóstico, se elaborarán las medidas de vigilancia y control que afectan a cada Plan Integrante del SGCAI, y que deben aplicarse de formar planificada según el cuadro de gestión. Mediante los cuadros de gestión cualquier persona que lo consulte, puede conocer de forma rápida como es la situación ambiental del edificio.

En las medidas de vigilancia se contemplará: qué debe controlarse, quién es el responsable, cómo hay que hacerlo y cuándo (frecuencia). Siempre que sea posible, se explicará a los operarios el porqué de cada actuación.

Medidas correctoras.

Se producirán cuando de la vigilancia de un PCC indiquen que no está controlado, por desviaciones del límite crítico en ese punto.

EVALUACIÓN

Para comprobar la efectividad de las medidas de actuación realizadas y el grado de cumplimiento es necesario realizar un seguimiento. Las acciones de verificación son diferentes a las de vigilancia, son programadas, llevándose a cabo por personal cualificado. Puede realizarse a través de auditorias (internas o externas), calibración de equipos,…

Puntos de verificación:

  • Grado de cumplimiento del Sistema: métodos de control, medidas de vigilancia, calendario previsto, otras medias de acompañamiento, información al usuario previstas,…
  • Efectividad: Verificar si se están controlando los PCC y no se superan los límites establecidos. Obtención de los resultados esperados.
  • Incidencias: También deberán recogerse durante la verificación todas las acciones correctoras, quejas, efectos adversos para la salud detectados.

PLANES Y DIRECTRICES ESENCIALES DE APLICACIÓN TRANSVERSAL EN UN SISTEMA DE GESTIÓN DE LA CALIDAD AMBIENTAL EN INTERIORES

PLAN DE PREVENCIÓN Y CONTROL DE LA CALIDAD DEL AIRE INTERIOR.

La calidad del aire interior depende en gran parte del diseño, higiene, mantenimiento y funcionamiento de los sistemas de ventilación y climatización del edificio. Estos sistemas deben crear las condiciones térmicas aceptables (temperatura y humedad) procurando confort térmico para los ocupantes. Estos sistemas que se distribuyen por todo el edificio aportando aire acondicionado por los difusores, transportan igualmente los distintos contaminantes que encuentra en su recorrido hasta las rejillas de retorno; existiendo un riesgo de propagación de propagación de contaminantes en el aire, con la consiguiente aparición de patógenos de diferente índole como por ejemplo las enfermedades nosocomiales en hospitales.

  • La ventilación en los edificios puede ser natural o mecánica.
    • La ventilación natural se consigue a partir de diferencias de presión que crea el viento en el edificio o que pueda resultar en un efecto acumulativo, debido a diferencias de temperatura. El aire penetra a través de aperturas situadas en la parte inferior de la fachada y sale otra vez al exterior a través de otras aperturas situadas en la parte superior de la misma.
    • La ventilación mecánica de caudal simple introduce el aire de forma natural, gracias a los pasos de aire ajustables que están ajustables que están situados en las paredes exteriores mientras que el aire viciado se extrae mecánicamente (ventiladores) en el pasillo. Con esta extracción se produce una depresión en las oficinas, que favorece la infiltración de aire nuevo.
    • En el caso de la ventilación mecánica de caudal doble hay dos conductos. El aire, filtrado y precalentado en invierno, entra en los recintos y salas del edificio a través de un conducto, generalmente situado en el falso techo. El flujo de aire que entra a través de los difusores mueve, retiene y transporta los distintos contaminantes que encuentra en su recorrido desde su origen hasta las rejillas de retorno de aire junto con los contaminantes que transporta y se extrae mecánicamente por otro conducto. Además se puede controlar la temperatura del aire acondicionándolo.

Etapas necesarias para la elaboración de un PCCAI:

  • Diagnóstico de Situación de Calidad.
  • Medidas de actuación: vigilancia y control.
  • Evaluación.

DIAGNÓSTICO DE SITUACIÓN DE CALIDAD

Primera Fase. Recogida de información.

  • Solicitud de información al responsable relacionada con los elementos e instalaciones implicadas en los SVAA (Sistema de ventilación y aire acondicionado): plano detallado del Sistema de ventilación y climatización, esquema de instalaciones, memorias técnicas descriptivas, deficiencias, planes integrantes del SGCAI que afecten al Sistema de SVAA (mantenimiento, legionelosis, limpieza y desinfección…), gestión de residuos, entorno exterior, registro de quejas, incidencias…
  • Inventario de factores ambientales: Listado de los aspectos, instalaciones o elementos del SVAA que interaccionan con la calidad ambiental.

1. Ubicación del edificio

    • Aspectos que pueden condicionar la calidad ambiental en interiores:
    • Calidad del Aire exterior de la zona. Dependiendo de la calidad del aire exterior del edificio (ODA) y las exigencias que se deban de cumplir para la calidad del aire interior en función del tipo de edificio que se trate (hospital, oficina, cines, garajes…), se dispondrá de un equipamiento de purificación del aire, conforme al RITE.
    • Orientación y condiciones climatológicas. Condiciona el confort térmico.
    • Usos del solar. Por ejemplo, las zonas verdes son fuente de hongos y ocasionalmente puede ser emisor de olores a compost, así como de productos químicos usados como plaguicidas.
    • Ubicación de tomas de aire. Deben de estar alejadas de focos de contaminación, así como de zonas ajardinadas y de torres de refrigeración próximas, a cuartos de basuras o residuos y a almacenes de productos químicos.
    • Actividades desarrolladas en el área de influencia. Existencia de posibles focos de contaminación por actividades industriales, vertederos, etc. (gases, sustancias químicas, olores…).

2. Usos, actividades y distribución del edificio.

La modificación del proyecto original con compartimentación de espacios que fueron diáfanos suele constituir un problema habitual que afecta al confort térmico y a los SVAA.

3.Materiales de construcción. Manipulación o instalación de materiales interiores no inertes en contacto con el aire que pueden aportar sustancias nocivas al aire, por ejemplo fibra de vidrio deteriorada que genere fibras en suspensión, compuestos orgánicos volátiles a partir de aislamientos, etc.

4.Instalaciones e infraestructuras del edificio.

 

  • Instalaciones de acondicionamiento del aire. Debe revisarse: aportes, renovación, recirculación, humidificación, filtros, limpieza.
  • Sistema de ventilación. Participa en la renovación del aire interior.
  • Humidificación. La instalación de humidificación en los sistemas de climatización puede suponer un problema higiénico si no se realiza un mantenimiento exhaustivo, ya que la humedad es un factor potenciador de contaminación microbiana, fúngica y de ácaros.
  • Plenums. Los falsos techos utilizados como plenum de conducción de aire son difíciles de higienizar ya que existen multitud de elementos eléctricos, bandejas de cableados, luminarias, etc., y los materiales constitutivos del propio falso techo o el material aislante, suelen ser fuente de fibras de vidrio o celulosa, que pueden afectar negativamente a la calidad del aire del edificio.

Instalaciones de agua. Debe tenerse en cuenta las instalaciones que transfieran agua al aire y que estén consideradas de riesgo por legionelosis como torres de refrigeración, condensadores evaporativos, humectadores y equipos de enfriamiento evaporativo.

Otras instalaciones como cuartos de basuras o conductos de recogida de residuos urbanos depósitos de combustibles, instalaciones de transporte vertical y comunicación entre plantas, zonas de aparcamiento y almacenes o salas de usos especiales, pueden emitir contaminantes (gases, humos, olores, artrópodos…) que afecten a puntos de captación de aire interior o directamente difundirse a las diferentes estancias y recintos del edificio, pudiendo afectar a los SVAA. Determinadas salas, como zonas de reprografía, cocinas, almacén de productos químicos, deben mantenerse en depresión respecto al resto del edificio y, si es preciso, con tratamientos de aire específicos.

  • Planes transversales

Segunda fase. Análisis de Peligros.

Identificación de peligros, establecimiento de los peligros significativos como Puntos de Control Crítico, valoración mediante inspección y toma de muestras.

Tercera fase. Inspección y toma de muestras.

El RITE establece los valores de los parámetros que conforman el confort térmico:

  • Temperatura seca del aire operativa.
  • Humedad relativa.
  • Temperatura media del aire en la zona ocupada.
  • Intensidad de la turbulencia.

Parámetros mínimos en la calidad del aire interior. 

Temperatura y humedad relativa.

  • Dióxido de carbono.
  • Monóxido de carbono.
  • Partículas en suspensión (PM10).
  • Bacterias en suspensión.

Otros parámetros adicionales que pueden realizarse según los resultados obtenidos en el análisis de peligros son:

  • Fibras en suspensión (amianto, fibra de vidrio, etc.). Depende de los materiales de construcción o aislantes del edificio. 
  • Radón, si es propio del terreno o materiales empleados (graníticos)
  • Compuestos orgánicos volátiles, si existen olores, sobre todo en edificios recién construidos o reformados con mobiliario nuevo se medirá formaldehído.
  • Ozono en fotocopiadoras, impresoras, ozonizadores. La US Food an Drug Administration propone que la emisión y la acumulación de O3 en al atmósfera del lugar de trabajo no exceda de 0,05 ppm. La A.C.G.I.H. recomienda un TLV-TWA de 0,2mg/m3 ó 0,1 ppm. y el valor STEL 0,3 ppm.
  • Ácaros del polvo en zonas de almacenamiento, sobre todo de palel o con escasa limpieza, con presencia de moquetas, mascotas…
  • Benceno, nicotina y aldehídos si existe presencia de fumadores.
  • Iluminación y ruido ambiental.

Cuarta fase. Valoración de resultados e informe final.

El Diagnóstico de Situación de la Calidad del Aire quedará plasmado en un documento que incluirá al menos:

  • Información técnica de las instalaciones del aire.
    • Tipo de ventilación (natural, mecánica, mixta) y sistema de extracción y purificación del aire (filtros). Localización de la toma de aire, recirculación, sistemas de enfriamiento y/o humidificación
    • Renovaciones: aporte de aire exterior y aportes promedio y mínimo por persona (litros/segundo persona) y su cálculo (estimado, medido).
    • En el caso de oficinas, superficie por persona y volumen de aire por persona (promedio y mínimo).
    • Dispositivos por riesgo por legionelosis. Existencia de dispositivos, cumplimiento del Plan de Autocontrol de Legionelosis.
    • Condiciones higiénico – sanitarias de las instalaciones de aire. Procedimientos de higienización (método, frecuencia, productos empleados).
    • Materiales y recubrimientos en suelos, paredes y techo cuando tengan repercusión en la calidad del aire interior.
    • Reformas o remodelaciones realizadas durante los últimos años.

Materiales y productos utilizados.

  • Resultados del Análisis de Peligros.
    • Parámetros analizados y justificación.
    • Resultados analíticos obtenidos y criterios de calidad considerados.
    • Medidas preventivas y Acciones correctoras propuestas.

MEDIDAS DE ACTUACIÓN: VIGILANCIA Y CONTROL

A partir del diagnóstico se elabora el Cuadro de Gestión que recoge de forma planificada las medidas de control y vigilancia del PCCAI.

Medidas de control de focos contaminantes.

La fuente de contaminación puede controlarse por:

  • Higiene. La higienización de los SVAA consiste en la eliminación de la suciedad y contaminantes mediante la limpieza de los mismos, puede realizarse un tratamiento de desinfección además, si fuera necesario.
  • El Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios, RITE (R.D. 1027/2007), establece que la prueba de recepción de redes de conductos de aire, la preparación y limpieza de éstas, se realizará antes de la conexión de las unidades terminales. La limpieza interior de las redes de conductos se efectuará una vez se haya contemplado el montaje de la red, pero antes de conectar las unidades terminales y de montar los elementos de acabado y muebles. Cumpliendo con la norma UNE 100.012, Higienización de sistemas de climatización. La norma UNE 100012 desarrolla criterios de valoración, descontaminación y de validación de la calidad higiénica del SVAA.
  • Eliminación. Cuando se conoce la fuente de contaminación se elimina, siendo una medida permanente que no requiere de operaciones de mantenimiento posteriores. Es el método ideal para controlar la calidad de aire en interiores.
  • Sustitución. Se sustituye los elementos que originen la contaminación por otros que presten el mismo servicio pero que sean menos tóxicos o presente un riesgo menos para las personas que lo utilizan.
  • Aislamiento o confinamiento espacial. Mediante barreras parciales o totales alrededor de la fuente de contaminación se minimizan las emisiones al aire circundante, además de limitar el acceso de personas a la fuente de contaminación. Los recintos deben de estar provistos de sistemas de ventilación suplementarios que puedan extraer aire y suministrar un flujo de aire dirigido donde sea necesario. Ejemplo, sala de calderas, salas de fotocopiadoras.
  • Sellado de la fuente. Se propone para evitar la dispersión de fibras de amianto sueltas de antiguos aislantes, así como para reducir las emisiones de formaldehído de las paredes tratadas con resinas. Para sellar bloques de hormigón y fisuras en paredes se sótanos, mediante polímeros para evitar la inmisión de radón del suelo.
  • Extracción localizada. Se captura el contaminante en la propia fuente o lo más cerca posible de ella; se realiza mediante una campana que atrapa el contaminante en una corriente de aire que fluye a través de conductos hacia el sistema de depuración con ayuda de un ventilador.
  • Cuando no es posible filtrar o depurar el aire extraído, deberá evacuarse al exterior y no volverá a utilizarse en el edificio.
  • Ventilación. El sistema más empleado. La renovación del aire interior con aire nuevo de mejor calidad diluye los contaminantes que se encuentran dispersos por todo el edificio, debido a las diferentes fuentes de contaminación presentes en ellos.

Medidas de prevención y control básicas a aplicar en los sistemas de ventilación:

  • Sistema de purificación o filtración. El RITE establece 4 categorías para medir la calidad de aire interior (IDA 1 a IDA 4) y 5 categorías para medir la calidad de aire exterior (ODA 1 a ODA 5). Igualmente en función de la categoría de IDA, ODA y el uso del edificio, el RITE establece el tipo de filtración que requiere. También se clasifica el aire de extracción en función del edificio o local que se trate en AE 1 a AE 4.
  • Aporte de aire o renovación. Debe aportarse un determinado flujo de aire exterior por horas y ocupante, estableciendo unos valores mínimos recomendables.

 

EVALUACIÓN.

La evaluación de la calidad del aire en ambientes interior y su gestión requiere de la aplicación de valores de referencia o estándares. Un valor de referencia debe de representar un nivel de concentración que para la mayoría de individuos suponga la ausencia de efectos perjudiciales sobre la salud, y cuando se exceda, requiera emprender acciones para asegurar su reducción en el edificio afectado.

 

GESTIÓN SANITARIA DE PLAGAS URBANAS.

Las plagas en ambientes urbanos actúan como vectores de transmisión de enfermedades y/o reservorio de microorganismos patógenos. Plaga urbana es aquella especie con presencia por encima de los niveles considerados de normalidad, implicadas en la transmisión de enfermedades infecciosas para el hombre y en el daño o deterioro del hábitat y del bienestar humano.

En la actualidad, el aumento del tráfico de viajeros y comercio internacional, las alteraciones del medio ambiente y las nuevas tendencias de ocio y recreo, jugarían un papel importante en la inevitable presencia de ciertas especies no habituales en nuestro medio urbano, como las plagas de hormigas, pulgas, garrapatas, chinches y de forma alarmante, la introducción de especies exóticas.

La OMS establece que la estrategia de control debe realizarse de acuerdo a un programa de lucha racional definido como “Control Integrado de Plagas”; donde son seleccionadas actuaciones específicas, tendentes a mantener la población de especies nocivas por debajo del umbral de tolerancia, que integren y combinen medidas de ordenamiento del medio, con métodos de prevención y control, minimizando el uso de biocidas. De hecho la aplicación de biocidas respetuosos con el medio ambiente se está optimizando para la desinfección de cucarachas, desinfección de suelos, control de roedores (cebos para ratas, sistemas para ahuyentar ratas, chinches de la cama (para eliminar chinches), control de palomas o aves en general,…

 

REQUISITOS ADMINISTRATIVOS.

Registros.

Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Plaguicidas (Biocidas).

Deben de realizarlo las empresas distribuidoras / importadoras de productos biocidas, los fabricantes/envasadores de productos biocidas, los locales en que se almacenen o comercialicen biocidas, las instalaciones fijas destinadas a realizar tratamientos, y las empresas de tratamientos de plagas que utilicen productos biocidas de uso en la industria alimentaria y de uso ambiental.

Plan de Control Integrado de Plagas.

Adopción de medidas preventivas con la realización de un diagnóstico inicial de situación que establezca el grado de actuación y la utilización prioritaria de métodos pasivos y/o medidas estructurales correctoras, acompañados de prácticas y hábitos higiénico – sanitarios adecuados. En última instancia, se recurrirá a métodos activos, ya sea mediante sistemas físicos, tratamientos químicos, con productos de baja toxicidad, o bien empleando agentes biológicos. El objetivo es conseguir un menor impacto sobre la salud y el medio ambiente, a bajo coste económico.

El Plan de Control Integrado de Plagas se desarrolla en 3 niveles de actuación:

  • Diagnóstico de situación.
  • Programa de actuación.
  • Evaluación.

Diagnóstico de situación

La primera fase del procedimiento es la recogida inicial de información (a través del responsable del establecimiento, y por otra parte, con la inspección “in situ” de las instalaciones y el entorno) buscando los elementos estructurales, ambientales o higiénicos que puedan intervenir en la proliferación de especies nocivas.

Objetivo: identificar la especie responsable de la plaga: roedores (ratas, ratones,…), chinches de la cama, cucarachas, palomas (aves), carcoma, termitas, hormigas, pulgas,…

Teniendo en cuenta su biología y comportamiento junto con las condiciones internas y externas del edificio o instalación se elaborará el programa de actuación.

Análisis de Información. Incluye: Aspectos biológicos, aspectos ambientales, aspectos intrínsecos y de comportamiento y, medidas y estrategias de actuación.

Programa de Actuación

Planificación de las actuaciones a realizar. Debe incluir las medidas de control establecidas, que en la mayoría de los casos no será una aplicación puntual sino un conjunto de actuaciones distintas que se complementa, realizadas de forma periódica, para el control vectorial de las poblaciones existentes. Las actuaciones deben estar planificadas en el tiempo y contar con un método de avaluación y seguimiento para verificar su eficacia.

Medidas integradas dentro del Programa de Actuación:

  • Saneamiento del medio.
  • Medidas estructurales y barreras físicas.
  • Medidas higiénico – sanitarias.
  • Métodos activos.

Debe de establecerse un sistema de registro que recoja: diagnóstico de situación, programa de actuación, incidencias, medidas correctoras, plan de mantenimiento, certificados, análisis,…

Evaluación

Una vez ejecutado el Programa de Actuación, requiere de un seguimiento y evaluación para comprobar el grado de cumplimiento y la efectividad de las medidas acometidas. También se recogerán las incidencias derivadas del Programa de Actuación aplicado.

Después de la implantación del Plan de Control de Plagas debe llevarse a cabo una estrategia de mantenimiento: 

  1. Listado de instalaciones y equipos.
  2. Periodicidad de revisiones o labores a realizar.
  3. Responsable de la realización de las labores descritas.
  4. Registro de las actividades realizadas y las incidencias detectadas.

La norma UNE-171210 “Calidad ambiental en interiores. Buenas prácticas en los planes de Desinfección, Desinsectación y Desratización” recoge este procedimiento de actuación basado en la metodología del control integrada de plagas.

En las zonas de recogidas de residuos de los edificios de nueva construcción se realizan operaciones de mantenimiento periódico, recogidas en el Código Técnico de la Edificación (CTE).

 

PLAN DE LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN

Con la limpieza se trata de conseguir el nivel de limpieza óptimo y no diseminar en ambiente interior partículas procedentes de la realización de una incorrecta operación de limpieza.

La desinfección será realiza sólo en aquellos casos en los que el programa de limpieza sea insuficiente para el control del riesgo y siempre posterior a ésta, salvo contraindicación específica. Con la desinfección se reduce la carga microbiana a niveles no nocivos para las personas.

Al igual que ocurre con los plaguicidas y biocidas, se debe minimizar el uso de productos químicos (como los desinfectantes químicos), y en el caso de ser necesarios, se utilizarán los de menor toxicidad, respetando los plazos de seguridad y los usos para los que están permitidos, siguiendo las indicaciones de la ficha de datos de seguridad.

Si en los locales e instalaciones específicas fuera necesario valorar el riesgo biológico, se diseñará el Plan de Desinfección, se establecerá el procedimiento de actuación siguiendo el modelo general (diagnóstico de situación, medidas de control y evaluación). En el caso de instalaciones e infraestructuras en los que por imperativo legal los tratamientos sanitarios sean obligatorios, los criterios técnicos a seguir en el uso de productos químicos serán los contemplados en la normativa vigente.

El Plan de Limpieza y Desinfección debe incluir como mínimo:

  • Plano de instalaciones e inventario de equipos y utensilios y tipo de actividad o uso.
  • Actividades de Limpieza y Desinfección: Métodos, Productos, Frecuencia y Responsables.
  • Controles analíticos: tamaño muestral (número de puntos y su distribución), frecuencia, métodos analíticos acordes con la normativa vigente o, en su defecto, recomendaciones existentes, laboratorio contratado para la toma de muestras.
  • Registros – Documentación: Fichas de datos de seguridad de cada producto, Empresa Aplicadora, Incidencias, etc.

 

GESTIÓN SANITARIA DE LAS AGUAS DE CONSUMO HUMANO

Los microorganismos que pueden contaminar las fuentes de agua provienen principalmente de las heces de personas o animales que puedan contener patógenos para los seres humanos, este es el caso de Giardia lamblia, Escherichia coli O157, Yersinia enterocolitica, virus de la hepatitis A o E, etc., pero también por otros patógenos que colonizan el agua de forma natural como Pseudomonas aeruginosa, o Legionella pneumophila.

Asimismo, también es de gran relevancia la presencia de sustancias químicas en el agua, cuyo origen puede ser natural (arsénico, selenio, antimonio...), o bien son debidos al tratamiento de agua potable o de su transporte (plomo), o por contaminación agrícola o industrial (pesticidas, nitratos, metales pesados, etc.).

La calidad del agua potable está regulada por el R.D. 140/2003 de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, y establece los parámetros a controlar y los valores que debe cumplir en el punto donde se pone a disposición del consumidor.

 

GESTIÓN SANITARIA DE INSTALACIONES Y DISPOSITIVOS DE RIESGO DE LEGIONELOSIS.

La legionelosis se transmite por vía aérea a partir de diversas fuentes de infección capaces de emitir aerosoles contaminados con la bacteria: torres de refrigeración y condensadores evaporativos, agua caliente sanitaria, bañeras, piscinas de hidromasaje, equipos de nebulización, fuentes ornamentales, equipos de terapia respiratoria, etc. Las personas se contagian al inhalar pequeñas gotitas que contienen la bacteria (<5 µm).

Normalmente, el periodo de incubación oscila entre los 2-10 días y la enfermedad puede presentarse como un brote de dos o más casos con exposición a una única fuente, o como casos aislados sin evidente agrupación temporal o geográfica.

 

CRITERIOS ESTRUCTURALES, HIGIÉNICOS Y DE UBICACIÓN.

Se trata de medidas dirigidas a prevenir la creación de zonas aisladas o inaccesibles en las instalaciones donde no lleguen a ser efectivas las operaciones de mantenimiento, limpieza y por tanto, puedan favorecer el desarrollo y propagación de la Legionella desde estas zonas sucias al resto de la instalación.

  • Criterios de ubicación. La descarga de aerosoles de las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos debe realizarse a una distancia mínima de tomas de aire exterior y de puertas o ventanas, para evitar que puedan entrar en el edificio donde se ubica la instalación o en otros edificios cercanos. El punto de descarga debe estar como mínimo a una cota de 2 m por encima de la parte superior de cualquier elemento o lugar a proteger (tomas de aire de sistemas de acondicionamiento, ventanas, lugares frecuentados) o a una distancia de 10 m en horizontal. Estas distancias y el procedimiento para su cálculo están recogidas en la Norma UNE 100030 IN: guía para la prevención y control de la proliferación y diseminación de legionella en las instalaciones.

 

SISTEMAS DE AGUA CLIMATIZADA CON O SIN RECIRCULACIÓN.

Este tipo de sistemas engloba diversas instalaciones que en su funcionamiento dirigen hacia el cuerpo humano agua mezclada con aire o agua a presión con fines recreativos, terapéuticos o de relajación. Estas instalaciones suelen operar a temperaturas entre 28 y 42°C, además presentan una constante agitación del agua a través de chorros de alta velocidad y/o la inyección del aire, con o sin recirculación del agua.

Pueden ser de uso individual o colectivo y estar ubicadas en el interior o exterior de edificios. Cuando están ubicadas en viviendas particulares, se encuentran excluidas del ámbito del R.D. 865/2003 (Legislación y normativa de la legionella). Por lo general, las de uso individual son sin recirculación y las de uso colectivo con recirculación.

Bañera e Instalaciones sin recirculación de uso individual.

El agua debe cambiarse para cada usuario después de cada sesión mediante el llenado y vaciado, por lo que no disponen de sistemas de desinfección en continuo. En estas instalaciones la temperatura del agua se consigue por mezcla de agua fría de consumo humano y agua caliente sanitaria. Son bañeras con inyección de agua y/o aire de alta velocidad. Entre ellas están las bañeras de hidroterapia o “whirlpool”, y bañera de hidromasaje, torbellino o “jacuzzi”.

Bañeras y piscinas con recirculación de uso colectivo.

Son instalaciones de baño que están diseñadas para permanecer sentado y que pueden ser utilizadas por varios usuarios simultáneamente. El agua se mantiene por circulación a través de filtros y se trata habitualmente por medios químicos como cloro o bromo para conseguir un control microbiológico de la misma. Incluyen las bañeras o piscinas de tipo "spa”, baños de burbuja, piscinas hidromasaje, etc.

TRATAMIENTO DE MADERA MEDIANTE AUTOCLAVE

Plagiser única empresa en Málaga que dispone de una planta de tratamiento de madera mediante autoclave. El sistema permite impregnar en profundidad la madera con protectores en base disolvente orgánico y aplicando la técnica de doble vacío y pulverización. Este tratamiento permite ampliar la vida útil y de uso de la madera.

Autoclave

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Beneficios del sistema:

  • Protege la madera del ataque de insectos xilófagos, siendo los más comunes las termitas (Reticulitermes y Kalotermes) así como las carcomas (líctidos, anóbidos y cerambícidos). Igualmente protege de los hongos de pudrición que deterioran la madera (pudrición blanca o parda).
  • Confiere a la madera propiedades hidrófugas, aumentado su estabilidad demensional.
  • No modifica el color natural de la madera.

Tipos de madera en donde se aplica dicho tratamiento:

  • Construcción previamente elaborada.
  • Carpintería de exterior; ventanas, puertas, armarios, suelos, decorativa, revestimientos, etc.
  • Mobiliario en general.

 

*nota:

La dirección de los tratamientos está realizada por personal con nivel “Responsable” conforme al Real Decreto 830/2010, del 25 de Junio, por el que se establece la normativa reguladora de la capacitación para realizar tratamientos con biocidas protectores de la madera.

Las aplicaciones son realizadas por personal perteneciente a la empresa Plagiser, cualificado y en posesión del correspondiente carné de aplicador de tratamientos DDD, expedidos por la Consejería de Salud, Junta de Andalucía.

Desisectación ¿Qué significa?

Cuando hablamos de desinsectación significa que vamos a eliminar la población de insectos a un umbral de tolerancia determinado, dependiendo de las condiciones ambientales y dimensiones de la zona.

Plagiser lleva más de 25 años desinsectando en Málaga: 
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¿Qué tipo de plagas elimina la desinsectación?

Normalmente se ejecuta un control sobre los antrópodos (los insectos, las arañas y los crustáceos son las clases más numerosas dentro de los artrópodo). En Málaga las plagas que mas comunmente se eliminan son : 

Cucarachas Pulgas  Terminas
Chinches Carcómas Hongos
Hormigas Ácaros Garrapatas
Procesionaria del pino Picudo Rojo Ratas y Roedores

 

¿Y cómo eliminamos las plagas?

Este proceso se realizará en tres fases : 

FASE 1. INSPECCIÓN PREVIA

En esta primera fase un técnico visitará las instalaciones y determinará el presupuesto necesario para resolver la situación : 

  • Tipo de actividad desarrollada: nos va a indicar el nivel de tolerancia de la presencia de artrópodos, los criterios mínimos de higiene, estructurales y la naturaleza de los biocidas a aplicar.
  • Uso de las instalaciones: conocer los flujos generales de los procesos de la actividad.
  • Antecedentes / historial de la presencia de artrópodos y los planes de desinsectación llevados a cabo nos permitirá optimizar los resultados y evitar posibles resistencias hacia los productos.
  • Factores de riesgo del entorno: proximidad a vertederos, vegetación abundante, agua estancadas....
  • Programas de limpieza y retirada de residuos.

FASE 2. INSPECCIÓN DE LAS INSTALACIONES Y FUNCIONAMIENTO 

En esta fase observaremos el estado de conservación de las instalaciones para prevenir la entrada de más antrópodos.

  • Limpieza e Higiene
  • Presencia de oquedades , grietas o hendiduras . 
  • Sistemas de prevención como mosquiteras, fardones
  • Sistema de control de mercancias y provedores . 

FASE 3. INSTALACIÓN DE REMEDIOS Y MONITORIZACIÓN

En esta fase realizaremos las prevenciones necesarias para que el foco de infestación esté controlado.  Se pueden dividir en 3 : 

1. Sobre elementos estructurales y constructivos.

Para evitar el acceso, refugio y la propagación de las especies a controlar:

  •  Colocación de rejillas en desagües y alcantarillas.
  • Sellado de agujeros de paso de cañerías y desagües con material adecuado.
  • Detectar cualquier orificio o grieta y taponarlos con cemento o cualquier otro material, en caso de que dicho orificio deba ser permeable, se protegerá con una red.
  • Utilización de mosquiteras
  • Refuerzo de la zona inferior de las puertas de madera con láminas metálicas.
  • Poda selectiva de ramas en contacto con el edificio.
  • Optimización de las condiciones higiénico – sanitarias y ambientales.
  • Eliminación de restos de nutrientes (agua y comida) y atrayentes de la especie a controlar.
  • Así como evitar la temperatura y humedad que favorezcan la proliferación (Control de contenedores y recipientes para desechos o residuos).
  • Sobre el desarrollo de comportamientos y hábitos saludables
  • Modificar los comportamientos y hábitos del personal de las instalaciones que puedan favorecer la entrada (Control en la recepción de mercancías por los proveedores y control de mercancías en los almacenes)

2. Medidas de control directo 

Se utiliza productos que actúan potenciando, inhibiendo o sustituyendo la acción de las hormonas naturales.  Nuestros metodos dependen del caso: 

  • Emisión de rayos UV para el control de voladores
  • Depredadores,
  • microorganismos patógenos.
  • Geles 
  • Trampas de feromonas
  • Inhibidores de Forma Juvenil . 
  • Análogos de las hormonas juveniles. 
  • Inhibidores de la Quitina. 
  • Microorganismos 

Ventajas: 

  • Baja toxicidad para el hombre y otros organismos diferentes al organismo diana.
  • Poca toxicidad para fauna acuática y animales superiores
  • Son biodegradables y no persistentes
  • Es difícil que se generen resistencias

3. Medidas químicas

Se utilizarán como último recurso, en el caso de que las medidas anteriores no sean suficientes. Se seguirán una serie de pautas para conseguir nuestro objetivo final, conseguir la máxima eficacia del tratamiento con el mínimo riesgo para el ambiente interior.

En la selección del biocida se tendrá en cuenta;

Eficacia

  • Selectividad para la especie diana.
  • Menor toxicidad para las especies no diana y ser humano.
  • Técnica de aplicación con menor impacto ambiental, dando prioridad a los tratamientos localizados.

En la determinación del momento y lugar del tratamiento

Se tendrán en cuenta:

  • Actividad y uso de las instalaciones.
  • Momento de mayor vulnerabilidad de la especie diana.
  • Plazo de seguridad del producto.

Antes de cada actuación, tanto el responsable de las instalaciones como el de la aplicación, deben establecer dentro del ámbito de sus competencias, las medidas higiénico – sanitarias, de seguridad y de protección requeridas antes, durante y después del tratamiento.

Se realizarán aplicaciones con productos adecuados para no afectar el equilibrio ecológico, ambiental y de los materiales. Se procede en todos los casos a establecer un programa rotatorio con los distintos productos para evitar adaptación – resistencia de los insectos.

-.Si Quieres Que Veamos Tu Caso No Dude En Consultarnos .-

 

 

 

SERVICIOS HIGIÉNICOS SANITARIOS EN INSTALACIONES

Elementos para el control físico de insectos voladores

Lamparas

lamparas

Control de voladores por ultravioleta. Son equipos para la captura y el control de insectos voladores: moscas, mosquitos, polillas, cocos, mosquitos tigre…   Son atraídos por la luz ultravioleta de los equipos y capturados en bandejas o placas adhesivas, contienen atrayentes para incentivar la atracción y captura .Cumplen con la directiva C.E. sobre higiene alimentaria

Tratamientos sanitarios integrales, en aseos y baños públicos.

Tamiz urinal

tamiz urinal

Previene atascos, desodoriza y ambienta los urinarios de los aseos masculinos; su duración es de 45 días. Es una red de de goma que tiene impregnada una fragancia que al hacer contacto con la orina o con el agua, raciona y desprende un aroma agradable. 

Contenedor de residuos sanitarios para la higiene femenina en aseos  

Contenedor residuos

En los aseos y baños femeninos de uso publico es necesario instalar contenedores especiales ( R.D:486/95) . Es un contenedor con pedal, al que se le incorpora en su interior una bolsa con una dosis de germicida, para garantizar la eliminación de agentes patógenos: bacteria, virus y olores.

Bacteriostático automatizado para inodoros y urinarios de uso publico

Bacteriostatico

Es un dispensador automático con programación electrónica, para instalarlo en inodoros y urinarios. Sus propiedades sanitarias son: higienizar, eliminar la cal, el sarro y oxido, y los malos olores; sustituyéndolos por olores agradables. Su duración es programable hasta los 60 días.

Dosificador higienízante , para tapas de inodoros de uso publico

dosificadores

Producto para la desinfección, elimina residuos orgánicos; es un producto de amplio espectro, secado rápido. El usuario del aseo se garantiza la higiene simplemente humedeciendo el papel higiénico y pasándolo por el asiento. Consiguiendo una optima higienización.

Dosificador higienizante de gel hidroalcohólico,  para la desinfección de manos

dosificadores de mano

Es un producto para limpieza y desinfección de las manos, elimina la suciedad y desinfecta, previene: infecciones, gripes, catarros. Es un claro y aventajado sustituto de jabones y escámanos

Mini-Desv es un dispositivo de ambientación de espacios

ambientador espacios

Ambienta y desodoriza, utiliza un sistema totalmente ecológico, las fragancias son totalmente naturales los desodorantes que se utilizan son hipoalérgicos y mejoran la calidad del aire. Filtra, limpia el aire sucio y lo higieniza y aromatiza por contacto con la fragancia deseada.

Podemos personalizar las fragancias, para poder identificar el establecimiento con el olor “marketing olfativo”    

 

 

desinfeccion y limpieza

El objetivo principal de cualquier desinfección se puede expresar como: mantener los espacios, e instalaciones de uso humano, libres de microorganismos patógenos: virus, bacterias, hongos etc. Estos seres vivos no perceptibles; pueden provocar graves enfermedades en los usuarios de las instalaciones. Es necesario realizar analíticas microbiológicas, para determinar el número de unidades formadoras de colonias presentes. La desinfección es una herramienta para el control sanitario de la población; ya que los edificios e instalaciones donde trabajamos, son el hábitat ideal para la proliferación de microorganismos dando lugar a la denominación “Síndrome del edificio enfermo” que contiene toda una patología que podemos desarrollar los usuarios y trabajadores de estos edificios.

 

Microorganismos:

Bacterias ambientales: A continuación relacionamos un pequeño esquema de los diferentes grupos que existen.

microorganismos

Los microorganismos son los causantes de la mayoría de las enfermedades. Casi todos ellos pueden ser dispersados por medio de los llamados BIOAEROSOLES; (Los bioaerosoles son partículas transportadas por el aire, constituidas por seres vivos, o moléculas grandes que han sido liberadas por un ser vivo)

Entre otros agentes, son los causantes de los síntomas del Síndrome del Edificio Enfermo (SEE). La Organización Mundial de la Salud lo ha definido como un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en estos espacios cerrados. Es un conjunto de molestias y enfermedades originadas en la mala ventilación, la descompensación de temperaturas, las cargas iónicas y electromagnéticas, las partículas en suspensión, los gases y vapores de origen químico y los bioaerosoles, entre otros agentes causales identificados.


El tipo de malestares que producen y estimulan estas situaciones es variado: jaquecas, náuseas, mareos, resfriados persistentes, irritaciones de las vías respiratorias, piel y ojos, etc. Entre estos malestares, las alergias ocupan un papel importante.